Estudio sobre datos y la lucha contra la corrupción

Varios medios americanos publican una serie de recomendaciones que todo Gobierno u organismo público debería tomar en cuenta. Cómo mejorar el suministro de datos para ayudar en la lucha contra la corrupción es de vital importancia. Y dichas recomendaciones llegan en un momento crucial.

Cómo los datos abiertos pueden ayudar a combatir la corrupción

El documento ofrece un resumen de una investigación sobre cómo se pueden utilizar los datos abiertos para combatir la corrupción. La investigación consistió en analizar más de 100 estudios de casos de comportamiento corrupto e identificar el método principal para encontrar esta información. Información, dicho sea de paso, siempre relevante y por lo tanto a tener en cuenta.

disuadir y detectar actos de corrupción

Los datos abiertos pueden ser utilizados para disuadir y detectar actos de corrupción, y deberían ser parte integral. Aunque históricamente no han sido vistos como una herramienta utilizada para identificar incidentes de corrupción.

La investigación también identifica tipos particulares de datos que podrían ser más relevantes para tipos específicos de comportamientos corruptos, encontrando que el papel de los datos abiertos en la lucha contra la corrupción puede variar dramáticamente dependiendo de si el comportamiento es ilegal o no.

Las investigaciones policiales parecen ser el mejor método para identificar la actividad delictiva, mientras que los datos abiertos pueden desempeñar un papel más importante a la hora de informar al público sobre actividades que no son técnicamente ilegales o que infringen determinadas normas. Para empezar son éticamente cuestionables y además discutibles.

Dos recomendaciones

En el informe se formulan tres recomendaciones importantes que cualquier Gobierno debería aplicar con carácter prioritario:

  • Facultar a una autoridad de datos abierta con los recursos y facultades necesarios para mantener estándares coherentes.
  • Presentar legislación para reformar el registro legal de grupos de interés.

Y no menos importante:

  • Mejorar la puntualidad y la calidad de los datos publicados.
  • Incluir las actas de las reuniones en las que se toman decisiones importantes.
  • Publicar los detalles de todas las adscripciones al sector privado.

En conclusión: optimizar flujos de datos y aportar transparencia en ellos no es algo sencillo, menos aún en un contexto en el que todo es datificado y donde, tanto gobiernos como empresas, hacen de ellos un uso poco diáfano. Finalmente no queda clara pero nuestra intención es seguir indagando en el tema y arrojar más luz, si cabe, en un mundo tan opaco como es el de los datos y la corrupción.